TEJIDO DE SUEÑOS Y PLACERES

© Xabier Lizarraga Hoy, como ayer —según creo recordar—, desperté sin haber dormido: estaba sentado en la penumbra de un recuerdo cuando se abrió la ventana del reloj para cantarme el amanecer, lanzando rayos oblicuos a mis pupilas… disolviendo imágenes que me mantenían en contacto con horas pasadas y sensaciones olvidadas; abriendo puertas que quiero… pero no sé si realmente quiero trasponer. La duda me teje los instantes… si… ¿si...? no… ¿no...? Las dudas parecen cosidas con pequeñas puntadas de bordadora paciente; cosidas a mi sienes, a mi frente, a mi nuca., a mis párpados, a mis labios que no se atreven a reir pero tampoco quieren cerrar puertas a las alegrías. Son más dudas que las de ayer, y mientras sea posible acumularlas sin lastimar demasiado a los recuerdos, seguiré mimándolas. ¿Habré imaginado que despertaba cuando mi mano recorría sin pudor mi vientre, llegando al prado ondulante de las erecciones? O habré soñado que dormía y sólo me masturbé pensando en los be...